Es curioso como hay gente que se cree diferentes historias incluso cuando sus protagonistas niegan la mayor. No importa. Que la verdad no estropee nunca una buena historia. Sobretodo si esto me permite atizar al compadre de turno.
En fin, el partido conservador mas moderno del lugar sigue hablando de una conspiración judeo-masónica contra la bendita, una y grande España por parte de esos rojos y sus amiguetes de la capucha. No basta que ninguno de ellos admita que no hay contactos. No vale que, unos con tono lastimoso, los otros con vehemencia, aseguren que no, que no hay nada de nada. Vivimos en un entramado que, ¡oh, populacho ignorante! somos incapaces de percibir. Nos engañan unos, nos engañan los otros. Hay días que me es imposible borrar la cara de imbecil que se me dibuja al oír a ciertos dirigentes.
Es imposible que la plebe se de cuenta de qué se cocina, de qué está sucediendo en realidad en el entramado oculto del Gobierno. Ellos si lo saben, si. Han sido participes durante unos añitos de esa misma cocina oculta, con lo cual, puede que sus teorias si tengan algún tipo de lógica.
En fin, ¿que mas puedo decir? Todo va a seguir igual. Unos dirán que si, otros que no, otros que quizás; y los que más, que nos sirvan mas cerveza para poder digerir esta maravillosa clase política que padecemos. ¡Otra Guinness, jefe!